JIMI HENDRIX TENDRÁ UNA CALLE EN NUEVA YORK Y SU LEGENDARIO ESTUDIO SIGUE HACIENDO HISTORIA

Más de medio siglo después de revolucionar la música popular, Jimi Hendrix recibirá un nuevo homenaje en la ciudad que impulsó su carrera. El próximo 10 de junio, una sección de West 8th Street, en el histórico barrio de Greenwich Village, será oficialmente rebautizada como “Jimi Hendrix Way”, reconociendo la huella que el guitarrista dejó en Nueva York y en la cultura musical mundial.

La ceremonia celebrará la estrecha relación que Hendrix mantuvo con Greenwich Village durante la década de los sesenta, cuando comenzó a presentarse en los clubes de la zona y construyó la reputación que lo convertiría en una leyenda. Sin embargo, el homenaje no sólo recuerda al músico, sino también uno de sus proyectos más ambiciosos: Electric Lady Studios.

Inaugurado en 1970, apenas unos meses antes de la muerte de Hendrix, Electric Lady Studios fue concebido como un espacio donde los artistas pudieran crear sin restricciones. Lo que comenzó como el sueño personal de uno de los guitarristas más influyentes de todos los tiempos terminó convirtiéndose en uno de los estudios de grabación más importantes del planeta.

A lo largo de más de cinco décadas, sus salas han recibido a algunas de las figuras más importantes de la historia de la música.

JIMI HENDRIX – THE CRY OF LOVE (1971)

El primer álbum póstumo de Hendrix contiene material grabado en los últimos meses de vida del guitarrista dentro del estudio que él mismo diseñó. Representa el inicio del legado de Electric Lady.

STEVIE WONDER – TALKING BOOK (1972)

Una de las obras maestras del músico estadounidense. Incluye clásicos como “Superstition” y “You Are The Sunshine Of My Life”, consolidando a Wonder como una de las grandes figuras de la música moderna.

LED ZEPPELIN – HOUSES OF THE HOLY (1973)

El sexto álbum de Led Zeppelin expandió los límites del hard rock incorporando funk, reggae y elementos progresivos. Canciones como “No Quarter” y “The Song Remains The Same” nacieron durante estas sesiones.

THE ROLLING STONES – GOATS HEAD SOUP (1973)

Los Stones encontraron en Electric Lady el ambiente perfecto para grabar parte del álbum que dio origen a uno de sus temas más emblemáticos: “Angie”.

DAVID BOWIE – YOUNG AMERICANS (1975)

Con este disco Bowie abrazó el soul estadounidense y redefinió su carrera. El álbum incluye el éxito “Fame”, compuesto junto a John Lennon.

PATTI SMITH – HORSES (1975)

Considerado uno de los álbumes más importantes de la historia del punk rock. Su combinación de poesía, rock y actitud revolucionó la música de mediados de los años setenta.

KISS – DESTROYER (1976)

El disco que transformó a Kiss en un fenómeno mundial. Incluye clásicos como “Detroit Rock City”, “Shout It Out Loud” y la balada “Beth”.

AC/DC – BACK IN BLACK (1980)

Uno de los discos más vendidos de todos los tiempos. Grabado tras la muerte de Bon Scott, marcó el debut de Brian Johnson y consolidó a AC/DC como una fuerza global del rock.

FOREIGNER – 4 (1981)

Una referencia obligada del rock de estadios gracias a canciones como “Urgent” y “Waiting For A Girl Like You”.

THE CLASH – COMBAT ROCK (1982)

El álbum que llevó a la banda británica al gran público gracias a himnos como “Rock The Casbah” y “Should I Stay Or Should I Go”.

WEEZER – WEEZER (THE BLUE ALBUM) (1994)

Uno de los discos más influyentes del rock alternativo de los noventa. Temas como “Buddy Holly” y “Say It Ain’t So” lo convirtieron en una obra de culto.

THE ROOTS – THINGS FALL APART (1999)

Considerado una de las piezas fundamentales del hip hop moderno. El álbum ayudó a definir el sonido de la influyente escena Soulquarians.

ERYKAH BADU – MAMA’S GUN (2000)

Una obra maestra del neo soul que elevó a Erykah Badu a la categoría de artista esencial de su generación.

COMMON – LIKE WATER FOR CHOCOLATE (2000)

Otro clásico surgido de las sesiones Soulquarians. Su mezcla de hip hop, jazz y soul lo convirtió en uno de los discos más respetados del género.

DAFT PUNK – RANDOM ACCESS MEMORIES (2013)

El dúo francés aprovechó el equipamiento analógico y la acústica de Electric Lady para crear una carta de amor a la música de los setenta y ochenta. El álbum ganó el Grammy al Álbum del Año e incluye éxitos como “Get Lucky”.

ADELE – 25 (2015)

Parte de la producción del tercer álbum de Adele pasó por Electric Lady. El disco rompió récords de ventas alrededor del mundo gracias a canciones como “Hello”, consolidándola como una de las voces más importantes del siglo XXI.

LORDE – MELODRAMA (2017)

Grabado en gran medida junto al productor Jack Antonoff, este álbum convirtió a Lorde en una de las artistas más influyentes de su generación. La crítica lo considera uno de los mejores discos pop de la década de 2010.

TAYLOR SWIFT – LOVER (2019)

El primer álbum de Taylor Swift tras abandonar Big Machine Records encontró en Electric Lady uno de sus principales centros creativos. El resultado fue una producción luminosa y colorida que mostró una nueva faceta artística.

TAYLOR SWIFT – FOLKLORE (2020)

Aunque desarrollado principalmente durante la pandemia, varias sesiones vinculadas a este proyecto ganador del Grammy pasaron por Electric Lady, reforzando la relación de la cantante con el estudio.

TAYLOR SWIFT – MIDNIGHTS (2022)

Creado junto a Jack Antonoff, el álbum se convirtió en uno de los mayores éxitos comerciales de la década. Canciones como “Anti-Hero” ayudaron a convertirlo en un fenómeno mundial.

BAD BUNNY – UN VERANO SIN TI (2022)

Parte del álbum latino más exitoso de los últimos años fue grabado en Electric Lady. El disco rompió récords de streaming y llevó la música en español a una dimensión global sin precedentes.

SABRINA CARPENTER – SHORT N’ SWEET (2024)

La nueva estrella del pop también pasó por las históricas salas del estudio durante el proceso creativo de uno de los discos más exitosos de la década. Temas como “Espresso” y “Please Please Please” la consolidaron como una figura central del pop contemporáneo.

La designación de “Jimi Hendrix Way” es mucho más que un reconocimiento a un músico excepcional. También es un recordatorio de que el legado de Hendrix sigue vivo en cada rincón de Electric Lady Studios, un lugar donde han coincidido algunas de las figuras más importantes de la historia de la música y que continúa siendo un referente creativo para nuevas generaciones de artistas.

Más de cincuenta años después de su inauguración, el sueño de Jimi Hendrix sigue sonando tan vigente como el primer día.

PABLO ISLAS.

Adiós a Ronald Lapread, fundador y bajista de the Commodores

La música soul y funk perdió a una de sus figuras fundamentales. Ronald LaPread, bajista y miembro fundador de The Commodores, falleció a los 75 años en Auckland, Nueva Zelanda, donde residía desde hace varias décadas.

La noticia fue confirmada por su familia, que informó que el músico murió tras sufrir una emergencia médica repentina. De inmediato, seguidores y colegas comenzaron a rendir homenaje a quien ayudó a construir el sonido de una de las agrupaciones más importantes de la música estadounidense de los años setenta y ochenta.

LaPread se unió a The Commodores en 1970 y fue pieza clave durante la etapa más exitosa de la banda. Con su bajo contribuyó a dar forma a un estilo que combinaba soul, funk, pop y rhythm & blues, convirtiendo al grupo en uno de los mayores éxitos de la era Motown.

Durante su permanencia en la agrupación participó en la grabación de algunos de los temas más emblemáticos del repertorio de The Commodores, entre ellos Easy, Brick House, Sail On y Three Times a Lady. La banda alcanzó fama internacional y vendió millones de discos en todo el mundo, convirtiéndose en una referencia obligada de la música afroamericana contemporánea.

Ronald LaPread compartió escenario con músicos como Lionel Richie, quien antes de iniciar su exitosa carrera como solista fue una de las voces principales del grupo. Juntos contribuyeron a crear canciones que hoy son consideradas clásicos de la radio y continúan formando parte de la banda sonora de varias generaciones.

En 1986, LaPread decidió abandonar la agrupación y mudarse a Nueva Zelanda, donde desarrolló una vida más tranquila lejos de los reflectores. Sin embargo, nunca perdió el vínculo con la música y ocasionalmente participó en eventos y reuniones relacionadas con la historia de The Commodores.

La influencia de Ronald LaPread va más allá de las ventas de discos o los reconocimientos obtenidos por la banda. Su estilo sólido y elegante como bajista ayudó a definir el sonido de una época en la que el soul y el funk dominaban las listas de popularidad y las pistas de baile alrededor del mundo.

Su partida marca el final de un capítulo importante en la historia de The Commodores, pero también recuerda el enorme legado musical que dejó una generación de artistas que transformó la música popular durante la segunda mitad del siglo XX.

Hoy, las canciones que ayudó a crear siguen sonando con la misma fuerza que hace décadas, manteniendo vivo el recuerdo de un músico cuya contribución fue esencial para el éxito de una de las bandas más queridas de la historia del soul.

Burger Boy y Tomboy: los reyes olvidados de las hamburguesas en CDMX

Antes de McDonald’s, Burger King o Carl’s Jr., había unas hamburguesas que conquistaron el paladar de los capitalinos: Burger Boy y Tomboy.

Mucho antes de que los combos gigantes, las apps de entrega y las cadenas internacionales dominaran la conversación gastronómica, la Ciudad de México ya tenía sus propios templos de hamburguesas. Lugares donde las familias iban los fines de semana, los adolescentes tenían sus primeras citas y los niños coleccionaban juguetes mientras soñaban con una malteada gigante.

Burger Boy nació en 1968 y rápidamente se convirtió en uno de los primeros grandes fenómenos de comida rápida en México. Su primera sucursal abrió en San Ángel, sobre Insurgentes Sur, en una época donde el concepto de “fast food” todavía era prácticamente nuevo para el público mexicano.

La cadena no solo vendía hamburguesas: creó todo un universo alrededor de ellas. Las famosas “Brontohamburguesas”, nombres como “Brontodoble” o “Dinotriple”, los “loco-popotes” y los juguetes de dinosaurios se volvieron parte de la infancia de miles de capitalinos durante los años 70 y 80.

Además, Burger Boy entendió muy pronto el poder de la publicidad y la cultura pop. Sus comerciales aparecían constantemente en televisión y contaron con figuras como Chabelo y hasta una joven Salma Hayek. La voz del actor Jorge Arvizu “El Tata” también ayudó a convertir sus anuncios en piezas inolvidables para toda una generación.

Pero mientras Burger Boy dominaba buena parte de la ciudad, otra cadena comenzaba a crear su propia leyenda: Tomboy.

Tomboy apareció a principios de los años 70 y se volvió especialmente famosa por su concepto estilo diner estadounidense. Una de sus sucursales más recordadas estaba sobre Insurgentes Sur, frente al Parque Hundido, convirtiéndose en punto de encuentro para jóvenes, familias y amantes de las hamburguesas y las malteadas.

Tomboy tenía algo diferente: una vibra más cercana a los restaurantes norteamericanos clásicos, con servicio al automóvil, luces neón y enormes vasos de malteada que terminaron formando parte del imaginario urbano de la capital. Para muchos capitalinos, ir a Tomboy era casi una experiencia

aspiracional ligada a la modernidad y al estilo de vida estadounidense que comenzaba a influir en México durante esa época.

Durante años, ambas cadenas protagonizaron una especie de “guerra de hamburguesas” muy chilanga. Cada una tenía sus seguidores fieles, sus recetas favoritas y hasta sus sucursales emblemáticas. Era común escuchar discusiones sobre cuál tenía mejores papas, mejores malteadas o la hamburguesa más grande.

Sin embargo, la llegada de las grandes cadenas estadounidenses a mediados de los años 80 cambió por completo el panorama. La apertura del primer McDonald’s en México marcó el inicio de una nueva era para la comida rápida y poco a poco Burger Boy y Tomboy comenzaron a perder terreno frente al poder financiero y publicitario de las franquicias internacionales.

Con el tiempo, muchas sucursales desaparecieron, otras cambiaron de nombre y algunas terminaron convertidas en nuevos restaurantes. Pero el recuerdo permaneció intacto.

Hoy, Burger Boy y Tomboy siguen viviendo en la memoria colectiva de la Ciudad de México como símbolos de una época donde salir por una hamburguesa era mucho más que comer: era parte de la vida social, familiar y cultural de toda una generación de capitalinos.

La pandilla perfecta: los mejores amigos de la hamburguesa

Hay amistades que simplemente nacieron para estar juntas. Lennon y McCartney. Batman y Robin. El cine y las palomitas. Y, por supuesto, la hamburguesa con sus inseparables compañeros de mesa: las papas a la francesa, el refresco, la malteada, los nuggets y hasta el helado de postre.

Porque una hamburguesa sola puede ser deliciosa… pero acompañada se convierte en toda una experiencia.

Todo comienza con ese momento en el que llega la charola o la bandeja a la mesa. En el centro está la protagonista: una hamburguesa jugosa, con queso derritiéndose lentamente, vegetales frescos y un pan suave apenas tostado. Pero alrededor aparece su “pandilla” gastronómica, lista para completar el ritual.

Las primeras en entrar a escena casi siempre son las papas a la francesa. Doradas, crujientes y adictivas, son probablemente la pareja más famosa en la historia de la comida rápida. Hay algo casi perfecto en combinar una mordida de hamburguesa con una papa caliente recién salida de la freidora. Además, las papas tienen personalidad propia: pueden llevar queso, tocino, chile, aderezos, especias o incluso convertirse en versiones curly, gajo o waffle.

Y luego está el refresco. Frío, burbujeante y servido en vaso gigante con mucho hielo. Más que una bebida, funciona como el “reset” oficial del combo. Después del queso, la carne y las salsas, llega ese trago helado que parece preparado exactamente para acompañar cada mordida.

Pero si hablamos de parejas legendarias, la malteada merece un capítulo aparte. Chocolate, vainilla o fresa, las malteadas tienen ese toque retro de los diners estadounidenses de los años 50. Son el compañero elegante de la hamburguesa clásica y todavía hoy conservan esa vibra nostálgica de rockolas, carreteras y neones encendidos.

Claro que en los últimos años aparecieron nuevos integrantes en este universo. Los nuggets, por ejemplo, dejaron de ser “el acompañamiento infantil” para convertirse en protagonistas absolutos de cualquier comida casual. Crujientes por fuera y suaves por dentro, son el complemento perfecto para compartir… aunque todos sabemos que casi siempre terminan desapareciendo antes de llegar a la mitad de la mesa.

Y después de todo eso, aparece el héroe inesperado: el helado. Puede ser un cono sencillo, un sundae con chocolate o un McFlurry lleno de galletas

trituradas, pero cumple una misión importante: cerrar la experiencia con algo dulce. Porque sí, después de una hamburguesa monumental, todavía existe espacio emocional para el postre.

Lo más interesante es que esta combinación se convirtió en parte de la cultura popular mundial. Está en películas, series, conciertos, viajes por carretera, partidos de futbol y reuniones entre amigos. Comer hamburguesas ya no es solamente alimentarse; es una especie de ritual moderno asociado con diversión, antojos y momentos compartidos.

Tal vez por eso las hamburguesas nunca llegan solas. Saben perfectamente que las mejores historias siempre se disfrutan en buena compañía.

Feliz día de la hamburguesa.

Men At Work: el sonido australiano que conquistó al mundo

Hablar de Men at Work es recordar una de las irrupciones más contundentes del pop rock de los años 80. Desde Australia hacia el mundo, su sonido fresco, sus letras ingeniosas y una identidad muy particular los llevaron a dominar listas internacionales en un tiempo sorprendentemente corto. Pero detrás de ese fenómeno había una figura clave: Colin Hay, el cantante, guitarrista y principal compositor cuya voz y estilo definieron el ADN del grupo. Formada a finales de los años 70 en Melbourne, Men at Work encontró su momento decisivo con el lanzamiento de Business as Usual en 1981, seguido de Cargo de 1983. Cuatro décadas después, estas canciones siguen resonando entre la audiencia. 

Prueba de ello es su próximo concierto este 2 de mayo en La Maraka de la Ciudad de México.  

Stereo Cien conversó con Colin Hay sobre este concierto… 

¿Por qué las canciones que escribiste hace tantos años suenan tan bien? ¿Cuál es tu secreto?  

Bueno, ojalá fuera un secreto. Agradezco que hayan resistido el paso del tiempo. Pero creo que, más que nada, había… ¿Cómo puedo explicarlo? Creo que las canciones tenían una mayor profundidad de la que la gente percibió al principio. Así que hay mucho más por descubrir en la música de lo que se percibe en la primera escucha. Así que, si vuelves a escucharlas, tal vez descubras algo que no habías notado antes. No fue algo intencional, pero creo que la música, la letra y la sonoridad… En cuanto al sonido, sigue sonando bastante bien después de 45 años. 

Cuando escribiste esas canciones, ¿te imaginabas que iban a durar tantos años? ¿Y que traspasarían tantas fronteras?  

Bueno, no estaba seguro de si iba a durar tantos años. Me alegra que la música haya durado tanto. Y me alegra haber durado yo también. Durante un tiempo no estuve seguro de eso. Puedes tocar la canción en Ciudad de México o tocarla en Bolivia, Venezuela o Río de Janeiro. La sensación es la misma. Hay algo que afecta a la gente. Me alegra mucho que eso suceda. Y no estoy muy seguro de por qué, pero creo que la música puede ser un gran conector.  

¿Qué sientes cuando vuelves a esas canciones y empiezas a improvisar con tu banda? ¿Cómo te sientes? ¿Cuántas cosas te pasan por la cabeza?  

Bueno, nunca he dejado de tocar las canciones. Y así, las canciones siempre me han acompañado. Pero lo que sucede cuando tienes una banda que funciona es que simplemente dejas que la canción fluya. No intervienes. 

No les digo: «Tócalo así» o «Tócalo de otra manera». No intervengo demasiado a menos que algo sea realmente obvio. Simplemente dejo que los músicos interpreten la música como les dicte su intuición. 

Y gracias a esas personas, a esos músicos tan habilidosos y talentosos, con el tiempo se desarrolla una personalidad o un sonido propio dentro del sonido, por así decirlo. No se trata solo de interpretar las canciones. Las canciones cobran nueva vida. Pero no puedes forzarlo. No puedes hacer que suceda. O sucede o no sucede. 

Tienes una carrera en solitario muy exitosa. No sé si sabes que tu canción “Looking for Jack” es bastante popular aquí en México. ¿Cuáles son las diferencias entre trabajar con Men at Work y tu carrera en solitario?  

Bueno, se superponen, pero también son muy diferentes. Quiero decir, Men at Work fue como una explosión. Fue como una gran tormenta que llegó. Algo muy, muy explosivo. En cierto modo, no se puede competir con eso. Fue algo enorme. Y cuando todo terminó, a finales de los 80 y principios de los 90, me mudé a Los Ángeles. Y me di cuenta de que tenía que empezar de nuevo. Porque nadie conocía mi nombre. Conocían a Men At Work, pero no sabían mi nombre. Así que desarrollé esta carrera, que estuvo influenciada por Men at Work. Pero era algo independiente. Era algo aparte. Y se ha ido desarrollando a lo largo de los últimos 30 o 35 años. Yo no los separo. 

En mis conciertos en solitario toco canciones de Men at Work. Pero mi carrera en solitario desde Men At Work ha sido, ¿cómo decirlo?, muy gratificante a nivel personal. Porque el público que venía a verme no venía porque hubiera escuchado las canciones en la radio. O había mucha expectación a mi alrededor. Simplemente me veían en la ciudad y venían. Por eso, el público era muy reducido. Pero me apoyaron mucho y demostraron mucha pasión. Así que todo empezó a crecer a partir de ahí. Por eso, me siento muy bien con mi carrera en solitario. 

Has visto muchos cambios en la industria discográfica, pero al final del día, si no tienes una buena canción no tienes nada. Y tú tienes una colección de canciones maravillosa.  

Bueno, yo vengo de una época en la que la canción era realmente, como dices, si no tenías una canción, no tenías nada. Incluso si estás en una habitación con una banda, a menos que tengas una canción para tocar, no tienes nada. Y para mí, las canciones siempre han sido muy importantes. Cuando empecé a trabajar con computadoras y tecnología digital para hacer música, bajaba al estudio, encendía las máquinas y empezaba a componer canciones, o eso creía. Creaba un ritmo de batería, luego esto, luego aquello. Y terminaba con unas 50 ideas en la computadora, en Pro Tools, y nunca las terminaba. Simplemente estaban ahí. Y entonces pensé: voy a volver a mi antigua forma de componer canciones e ir al estudio. Pero no voy a encender las máquinas. Simplemente me voy a sentar. Voy a sentarme en esta habitación y voy a terminar una canción antes de grabarla. Y me ha funcionado mucho mejor así, ¿sabes?, simplemente decir: “Vale, ya tengo una canción”. Y entonces puedo llamar a algunos músicos y decirles: “Vale, vengan y tocamos esta canción”. Y luego, ya sabes, cuando llegan al estudio, tienen una canción para tocar. Así que ese es el método que me funciona mejor que ese método. Pero, ya sabes, la tecnología está ahí para usarla. Está ahí para ser explotado. Es, es, es, es algo hermoso. Me encanta. Pero no sé, no debes convertirte en su esclavo.  

Men At Work creó unos videos maravillosos y después de tantos años ya ni existe Mtv. La industria cambió, pero estas canciones siguen siendo muy importantes para mucha gente. ¿Qué opinas de eso?  

Oh, a la gente le encanta lo que le gusta, ¿sabes?, y les encanta la música que les marcó cuando eran jóvenes, porque todos estaban en un lugar y un momento concretos cuando la música sonaba en la radio. Y así es como suelen relacionarse con la música. Ni siquiera es cómo se relacionan con ella ahora. Es cómo les hizo sentir en aquel momento. Y la gente quiere recuperar eso. Quieren seguir sintiéndose así durante toda su vida. Así que no importa cuánto tiempo haya pasado, realmente no importa. ¿Sabes? Es como si no hubiera pasado el tiempo. Cuando escuchas una canción que te encanta, te transporta inmediatamente al momento en que la oíste por primera vez. Y creo que así es como debería ser. 

Hablemos de la banda. ¿Cómo configuraste a este nuevo Ment At Work?  ¿Qué necesita un músico para tocar contigo?  

Bueno, he tenido la misma banda durante unos 10 años, básicamente, excepto por el saxofonista. Pero en realidad solo robo a mis músicos. Robo músicos de mi esposa. Mi esposa es una gran cantante, compositora, música y líder de banda. Y ella empezó a trabajar con estos chicos cubanos que acababan de llegar de Cuba. Y se quedaron en Estados Unidos. Así que tengo tres cubanos en la banda: un baterista, un bajista y un guitarrista. Y así es la misma banda. He tenido la misma banda, ya sea que salga con mi nombre o con el de los hombres en el trabajo, es la misma banda. No hay diferencia. Es una banda preciosa. Me encanta. Y creo que a la gente también le encantará. 

Men At Work se presenta este sábado 2 de mayo en La Maraka en Ciudad de México.  

PABLO EMILIO ISLAS MARQUEZ.  

ABRIL 2026 

Despierta tu creatividad: el impulso que necesitas para volver a crear

En un mundo donde las ideas parecen fluir a toda velocidad, pero al mismo tiempo cuesta trabajo concretarlas, el libro Despierta tu creatividad de Guy Armitage se presenta como una invitación directa a reconectar con una de las habilidades más valiosas del ser humano: la creatividad.

Lejos de plantear fórmulas complejas o teorías inaccesibles, esta obra apuesta por un enfoque práctico, cercano y dinámico. A través de ejercicios sencillos, reflexiones y ejemplos visuales, el autor propone algo fundamental: la creatividad no es un don exclusivo de unos cuantos, sino una capacidad que todos podemos desarrollar.

Crear sin miedo

Uno de los grandes aciertos del libro es su capacidad para desmontar los bloqueos más comunes: el miedo a equivocarse, la falta de inspiración o la creencia de que no se es lo suficientemente creativo. Armitage plantea que el primer paso para crear es, simplemente, empezar.

La obra invita a experimentar, a equivocarse y a entender el proceso creativo como un camino en constante construcción, más que como un resultado perfecto.

Ideas que se convierten en acción

Más allá de inspirar, Despierta tu creatividad busca llevar al lector a la acción. Cada página funciona como un detonador de ideas, proponiendo dinámicas que ayudan a organizar pensamientos, desarrollar proyectos y encontrar nuevas formas de expresión.

Este enfoque lo convierte en una herramienta útil no solo para artistas, sino para cualquier persona que busque innovar en su trabajo, resolver problemas o simplemente reconectar con su lado creativo.

Una guía para tiempos actuales

En una época marcada por la inmediatez y la saturación de información, detenerse a crear se vuelve casi un acto de resistencia. Este libro funciona como un recordatorio de que la creatividad sigue siendo una de las herramientas más poderosas para entender el mundo y transformarlo.

Porque al final, no se trata solo de tener ideas… sino de atreverse a hacer algo con ellas.

Recuerda que tu creatividad depende de que hagas tiempo para pensar… y hacer!

PABLO EMILIO ISLAS MARQUEZ

ABRIL DE 2026

The Beatles en The Ed Sullivan Show: el momento que encendió la Beatlemanía en Estados Unidos

La primera visita de The Beatles al The Ed Sullivan Show no fue una aparición televisiva más: fue el instante exacto en el que la música cambió de rumbo. La noche del 9 de febrero de 1964quedó grabada como uno de los momentos culturales más influyentes del siglo XX.

Estados Unidos aún vivía bajo la sombra del asesinato del presidente John F. Kennedy, ocurrido apenas dos meses antes. El país necesitaba una sacudida emocional, algo que devolviera entusiasmo y optimismo, y esa energía llegó desde Liverpool. Cuando John Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr aparecieron en el escenario, millones de jóvenes sintieron que estaban presenciando algo completamente nuevo.

El fenómeno se reflejó incluso antes de que sonara la primera nota. Más de 50 mil personas solicitaron uno de los 728 asientos disponibles en el estudio, una cifra que evidenciaba el nivel de expectación. Entre el público se encontraban Julie y Tricia Nixon, hijas del entonces presidente Richard Nixon, así como el campeón olímpico Terry McDermott, confirmando que el evento trascendía generaciones, clases sociales y ámbitos públicos.

Durante su actuación, The Beatles interpretaron cinco canciones que ya eran himnos para una juventud ansiosa de referentes propios. “I Want to Hold Your Hand”, su sencillo número uno, provocó gritos ensordecedores, mientras que “All My Loving” reforzó la conexión inmediata entre la banda y el público estadounidense. La imagen de los jóvenes moviendo la cabeza al ritmo de la música y la reacción eufórica de las fans se convirtió en un símbolo de la época.

La transmisión fue un acontecimiento sin precedentes: cerca de 73 millones de personas sintonizaron el programa en vivo, una cifra récord para la televisión de entonces. Gracias a esa audiencia masiva, Ed Sullivan encabezó los ratings nocturnos por primera vez en siete años. Más importante aún, la presentación abrió de par en par las puertas del mercado estadounidense a la llamada “invasión británica”, que transformaría el sonido, la estética y la actitud del rock en los años siguientes.

Con el paso del tiempo, ese momento fue recuperado y contextualizado en la colección The Beatles Anthology, donde se dedica un segmento clave al periodo comprendido entre febrero y julio de 1964. En este material, los propios integrantes de la banda recuerdan la magnitud de aquella noche y el impacto que tuvo su llegada a Estados Unidos. Paul McCartney ha señalado que difícilmente volverá a repetirse una audiencia televisiva tan grande para una actuación musical en vivo.

Anthology también aporta anécdotas poco conocidas. Por ejemplo, George Harrison no pudo asistir a uno de los ensayos previos debido a una fuerte infección de garganta, por lo que Neil Aspinall, asistente cercano del grupo, ocupó su lugar únicamente para marcar posiciones en el escenario antes de la transmisión. El documental muestra además imágenes originales de la cobertura mediática, incluyendo mensajes de felicitación enviados tras la actuación, reflejo del respeto que ya despertaban incluso entre figuras consolidadas del espectáculo.

En el plano musical, la colección Anthology 1 incluye una versión en vivo de “All My Loving” tomada precisamente de aquella histórica presentación, lo que convierte ese registro en un documento sonoro clave para entender la energía y el impacto inmediato de los Beatles frente al público estadounidense.

A partir de esa noche, nada volvió a ser igual. Las ventas de discos se dispararon, las estaciones de radio multiplicaron la rotación de sus canciones y miles de jóvenes decidieron formar bandas inspirados por lo que habían visto en televisión. La música dejó de ser solo entretenimiento para convertirse en identidad generacional.

La primera aparición de The Beatles en The Ed Sullivan Show, reforzada por los testimonios y archivos de Anthology, se recuerda como mucho más que un éxito televisivo: fue el momento en que cuatro jóvenes británicos conquistaron a Estados Unidos en horario estelar y demostraron que la cultura pop podía unir a millones de personas frente a una misma pantalla, al ritmo de una canción que aún resuena en la historia.

PABLO EMILIO ISLAS MARQUEZ

FEBRERO DE 2026

50 años en la carretera: Kansas regresa a México

Kansas es de esas bandas cuyas canciones han quedado tatuadas en nuestra memoria. Clásicos como Carry On Wayward Son o Dust In The Wind nos han acompañado todos estos años sin que las canciones muestren signos de envejecimiento. 

El público mexicano siempre se ha mantenido fiel a esta banda que celebra su 50 aniversario con una escala en la Ciudad de México en el Velódromo Olímpico el sábado 7 de febrero. 

En medio de esta gira nos comunicamos con Ronnie Platt, quien desde el 2015 se hace cargo de la voz principal. 

¿Cómo está la banda? ¿Emocionados de volver a México? 

Parece que solo hablamos de eso. Nos emociona cada concierto, pero venir a la Ciudad de México nos llena de emoción.

¿Cómo te sientes al formar parte de esta gran fiesta de 50 aniversario? 

Es surrealista para mí ser parte de esto, porque lo he sido desde que era un adolescente, era un gran fan de la banda. Así que ver a la banda perdurar todos estos años y superar la marca de las cinco décadas, ya sabes, ya tenemos 50, ¿son 53 o 54 años de existencia?

Probablemente lo más halagador es no solo ver a la banda durar tanto tiempo, sino también ver a sus fans tan fieles y cómo la base de fans sigue creciendo. Y sé, y me halaga mucho, que durante el tiempo que llevo en la banda veamos cómo nuestro público crece, cómo nuestros locales se hacen más grandes y cómo nuestro público se hace más joven. Ya sabes, los fans originales de los 70 que han traído a sus hijos y nietos a ver Kansas.

Kansas está realmente compuesto por un equipo estelar de músicos, con todos los que están en la banda ahora. Y es algo que, ya sabes, veo de vez en cuando en YouTube. Y cuando la gente publica videos que grabaron en el concierto, sigue sin ser tan emocionante como estar allí, disfrutar de todo ese ambiente, ver a todos en vivo y estar entre el público.

Y no puedo dejar de recomendarles a todos que vengan a ver a esta banda y la experimenten. 

Espero que estén listos para sentir la calidez del público mexicano, porque al tocar algunas de las canciones, sentirán el calor del público mexicano. “Dust in the Wind” es un gran éxito aquí en México. 

Me estoy preparando porque soy una persona muy emotiva. Y hay veces que he cantado “Dust in the Wind” y veo a la gente del público llorando o simplemente se nota que la canción tiene un significado muy profundo para ellos. Y, de nuevo, tenerlos allí en vivo y conectar con esa persona del público, a veces me emociona mucho. Ver cómo reacciona la gente porque la aprecian tanto. Y me estoy preparando para eso porque creo en la Ciudad de México. Voy a ver mucho de eso. Así que tengo que mantenerme fuerte.

Fue un gran acierto relanzar parte del catálogo de Kansas en vinyl junto a materiales en vivo como Point Of Know Return Live & Beyond. 

 Cuando era niño, ibas a la tienda de discos y comprabas ese álbum enorme, ya sabes, muchos de los álbumes se abrían y tenías notas y cosas que podías leer, o las letras, en sus notas sobre la banda, cómo y dónde grabaron. Tenías un producto tangible en la mano. Y no eran solo una o dos canciones. Tenías siete, ocho o nueve canciones, y seguro, una o dos te influyeron para comprar el álbum, pero luego escuchabas el álbum completo y realmente captabas la esencia de la banda. Y creo que eso es lo que falta hoy en día. Y eso es muy trágico. Así que lanzar Leftover Tour, Live and Beyond, Point of No Return Live and Beyond, luego la compilación 50th Anniversary me sorprende lo bien que se vendió y lo bien que fue recibido.

¿Qué tan fácil es elegir la lista de reproducción para los conciertos de esta gira? 

No lo es. Es muy difícil, porque cuando piensas en la creciente biblioteca musical de Kansas, con horas y horas de música increíble, y ahora tenemos que elegir cuáles encajan en 90 o 100 minutos, es muy difícil.

Y claro, claro, tenemos que tocar “Wayward Son”. Claro, tenemos que tocar “Dust in the Wind”. Claro, tenemos que tocar “Point of No Return”.

Así que ahora los minutos disponibles de canciones que te gustaría interpretar de la biblioteca se reducen cada vez más. Y siempre dije: “No me encargues la lista de canciones, porque tocaríamos un concierto de cinco horas. Se acabaría haciendo tan largo porque voy de álbum en álbum y es como, ¡madre mía!”. Y lo más increíble es que ya llevo 12 años en la banda. Y aparte de esas canciones tan populares, como Carry On, Dust in the Wind y Point of No Return, podría escribir un concierto entero con canciones de Kansas que aún no hemos hecho desde que estoy en la banda. Es una locura.

¿Alguna sorpresa especial para los fans mexicanos para este concierto? 

Lo que verán en la Ciudad de México es una banda muy emocionada de estar allí y de traer la música de Kansas. El público verá nuestra emoción.  Ya estamos deseando que llegue el momento.

PABLO EMILIO ISLAS MARQUEZ.

FEBRERO DE 2026

El día en que murió la música: la tragedia que cambió para siempre la historia del rock

El 3 de febrero de 1959 quedó marcado para siempre en la memoria colectiva como “el día en que murió la música”. Aquella madrugada, el rock and roll perdió a tres de sus figuras más jóvenes y prometedoras cuando un accidente aéreo terminó abruptamente con sus vidas en pleno ascenso artístico.

La tragedia ocurrió cuando Buddy Holly, de apenas 22 años, The Big Bopper, de 28, y Ritchie Valens, con solo 17, abordaron una avioneta privada tras ofrecer un concierto en Clear Lake, Iowa. Los músicos formaban parte del Winter Party Dance Tour, una gira extensa y extenuante por el medio oeste de Estados Unidos. Las constantes fallas en la calefacción del autobús que los transportaba llevaron a Buddy Holly a rentar un avión para llegar con mayor comodidad a su siguiente presentación en Moorhead, Minnesota. Minutos después del despegue, la aeronave se estrelló debido a las malas condiciones climáticas, cobrando también la vida del piloto Roger Peterson.

La noticia sacudió al país y dejó un vacío profundo en una escena musical que apenas comenzaba a comprender el alcance cultural del rock and roll. Buddy Holly ya era considerado un auténtico visionario: había conseguido éxitos rotundos como “That’ll Be the Day”, “Peggy Sue” y “Everyday”, y había marcado un camino inédito al escribir sus propias canciones, producirlas y liderar su propia banda, The Crickets, en una época dominada por intérpretes solistas. Su influencia fue decisiva para The Beatles, cuyo nombre incluso funciona como un guiño directo a The Crickets; en especial, John Lennon lo consideraba una referencia fundamental por su honestidad creativa y su sonido directo, una herencia que terminaría moldeando la historia de la música popular.

Por su parte, Ritchie Valens representaba algo completamente nuevo. De origen mexicoamericano, se convirtió en un símbolo de identidad y representación cultural al fusionar el rock and roll con la música tradicional mexicana. Su versión electrificada de “La Bamba”, basada en un son jarocho, no solo fue un éxito inmediato en las listas de popularidad, sino que abrió una puerta histórica para la presencia latina dentro de la música anglosajona. A su corta edad, Valens ya había demostrado que el rock podía hablar en más de un idioma y contar historias más amplias.

En contraste, The Big Bopper aportaba el espectáculo. Dueño de un carisma arrollador y una personalidad expansiva, era un showman nato que conquistaba al público con temas como “Chantilly Lace”. Su presencia escénica y su estilo desenfadado lo habían convertido en uno de los entertainers más reconocibles de su generación.

El impacto de esta pérdida fue tan profundo que, más de una década después, Don McLean inmortalizó la tragedia en su emblemática canción American Pie, publicada en 1971. A lo largo de su extensa duración, la pieza construye una reflexión nostálgica y simbólica sobre el fin de la inocencia en la música y en la cultura estadounidense. La frase “The Day the Music Died” se convirtió en un emblema del momento en que el rock dejó atrás su primera etapa de pureza para adentrarse en tiempos más complejos, marcados por cambios sociales, políticos y culturales.

El legado de aquella noche se mantiene vivo cada año en el Surf Ballroom, el último escenario que los tres músicos pisaron con vida, donde se realiza un concierto conmemorativo que reúne a artistas y seguidores para rendir homenaje a quienes ofrecieron, sin saberlo, su último acorde.

Y así, en una noche helada de febrero, tres voces jóvenes se apagaron antes de tiempo, pero nunca se silenciaron del todo. Sus canciones quedaron suspendidas en el aire, viajando más lejos que aquel avión que no llegó a destino. En cada acorde sencillo, en cada estribillo luminoso, persiste la promesa de un rock and roll que todavía creía en la emoción pura, en la juventud eterna y en el poder de una canción para cambiarlo todo. No fue el día en que murió la música, sino el día en que se volvió inmortal. Porque mientras alguien vuelva a escuchar esas melodías, ellos seguirán tocando, para siempre, en algún escenario de la memoria colectiva.

Nvidia y Jensen Huang: la empresa que impulsa la era de la inteligencia artificial desde el CES 2026

Nvidia se ha convertido en una de las empresas tecnológicas más influyentes del mundo al redefinir la manera en que se procesa la información digital. Fundada en 1993 y con sede en California, la compañía comenzó como un fabricante de chips gráficos para videojuegos, pero con el paso del tiempo transformó a las GPU en el motor central de la inteligencia artificial, la supercomputación, los centros de datos y múltiples industrias estratégicas.

Al frente de esta evolución se encuentra Jensen Huang, cofundador, presidente y director ejecutivo de la empresa. Ingeniero eléctrico formado en Estados Unidos y nacido en Taiwán, Huang es reconocido por su visión de largo plazo y por anticipar que la computación acelerada sería clave para el futuro. Bajo su liderazgo, Nvidia dejó de ser percibida únicamente como una empresa de gaming para convertirse en proveedor esencial de infraestructura tecnológica a escala global.

Durante el CES 2026, Huang ofreció un mensaje que reforzó esa visión. En su presentación, destacó que la inteligencia artificial ya no es una tecnología experimental, sino una nueva forma de infraestructura, comparable a la electricidad o a internet. Subrayó que la siguiente etapa de la IA debe ser capaz de entender y actuar en el mundo físico, impulsando aplicaciones como la robótica, los vehículos autónomos y los sistemas industriales inteligentes.

En cuanto a anuncios, Nvidia presentó avances clave en software y plataformas de IA, así como la evolución de su ecosistema para gaming, centros de datos y automoción. Entre los puntos más relevantes estuvieron nuevas generaciones de tecnologías de aceleración gráfica e inteligencia artificial, mejoras en herramientas para desarrolladores y la introducción de arquitecturas pensadas para soportar modelos de IA cada vez más complejos y demandantes. Más que enfocarse solo en productos, la compañía dejó claro que su estrategia pasa por integrar hardware, software y modelos de IA en plataformas completas.

La relevancia actual de Nvidia radica en que sus tecnologías están presentes en múltiples capas de la economía digital. Sus procesadores alimentan sistemas de inteligencia artificial, supercomputadoras científicas, plataformas de nube, estudios de animación, videojuegos de alto nivel y proyectos de movilidad autónoma. Esta posición la ha convertido en un actor clave para empresas, gobiernos e instituciones que buscan desarrollar y escalar soluciones basadas en IA.

En el panorama tecnológico contemporáneo, Nvidia representa el paso de una empresa especializada en gráficos a un pilar de la infraestructura digital global. Con Jensen Huang como figura central y una estrategia enfocada en la computación acelerada y la inteligencia artificial, la compañía se mantiene como uno de los principales impulsores de los cambios que están definiendo el presente y el futuro de la tecnología.