Del maíz sagrado a la mesa familiar: la historia del tamal y su vínculo con el Día de la Candelaria

La historia del tamal está profundamente ligada al Día de la Candelaria, celebrado cada 2 de febrero, una fecha que en México reúne tradición religiosa, herencia prehispánica y convivencia comunitaria alrededor del maíz.

Mucho antes de la llegada de los españoles, los pueblos mesoamericanos ya elaboraban tamales como alimento ritual, ofrenda ceremonial y sustento cotidiano. Para culturas como la mexica, maya, zapoteca o totonaca, el maíz era un elemento sagrado: de él provenía la vida y con él se honraba a la tierra, a las deidades agrícolas y a los ciclos naturales. Los tamales, hechos de masa de maíz rellena y envuelta en hojas vegetales, se ofrecían en fiestas religiosas, celebraciones de cosecha, rituales y también como alimento práctico para viajes y batallas.

Con la Conquista y la llegada del catolicismo, muchas de estas celebraciones indígenas se fusionaron con el calendario religioso europeo. El 2 de febrero, que en la tradición católica conmemora la presentación del Niño Jesús en el templo y la purificación de la Virgen María, coincidió con antiguos rituales agrícolas relacionados con el inicio del ciclo de siembra. Así, el tamal —alimento sagrado del maíz— se integró de manera natural a esta festividad, dando origen a una de las tradiciones más arraigadas de la cultura mexicana.

En la práctica popular, el Día de la Candelaria también marca el cierre del ciclo iniciado el 6 de enero con la Rosca de Reyes. Quien encuentra la figura del Niño Jesús adquiere el compromiso simbólico de invitar los tamales el 2 de febrero. Este gesto no solo representa cumplir una promesa, sino reforzar la idea de compartir, agradecer y reunirse en torno a la mesa.

La diversidad de tamales que se consumen en esta fecha refleja la riqueza gastronómica del país. Los tamales salados, como los de pollo o cerdo en salsa verde o roja, rajas con queso o frijol, son los más comunes. Los tamales dulces, elaborados con masa endulzada, pasas, piña o coco, también ocupan un lugar especial, sobre todo en reuniones familiares. A ellos se suman las variantes regionales: tamales oaxaqueños envueltos en hoja de plátano y bañados en mole, tamales de elote, canarios, de ceniza o grandes tamales ceremoniales del sureste preparados para ocasiones especiales.

De esta manera, el Día de la Candelaria no solo es una celebración religiosa, sino una expresión viva del sincretismo mexicano, donde el pasado indígena y la tradición católica se encuentran en un mismo plato. Comer tamales ese día es participar de una costumbre que honra al maíz, celebra la comunidad y mantiene viva una historia que se ha transmitido por generaciones.

Así que ya lo sabes: si te salió el Niño Dios en la Rosca de Reyes, no hay escapatoria… ve preparando la vaporera, el atole y los tamales, porque el 2 de febrero toca cumplir y compartir.

REDACCION

ENERO 2026

Delivery digital en México: Tendencias y preferencias en 2026

El reparto de comida a domicilio vive uno de los momentos de mayor expansión de su historia. Lo que comenzó como una alternativa ocasional para resolver una comida se ha convertido en un hábito cotidiano para millones de personas, impulsado por el crecimiento de plataformas digitales como Uber Eats, DiDi Food y Rappi, que hoy forman parte esencial del ecosistema urbano y del consumo gastronómico.

A nivel global, el mercado de la entrega de comida en línea mantiene una trayectoria ascendente, con proyecciones que apuntan a ingresos de cientos de miles de millones de dólares en los próximos años. Este crecimiento sostenido responde a varios factores: la penetración masiva de los smartphones, la mejora constante de las aplicaciones, la logística cada vez más eficiente y, sobre todo, un cambio profundo en los hábitos de consumo que se aceleró tras la pandemia y llegó para quedarse.

México se ha consolidado como uno de los mercados más dinámicos de América Latina en este sector. Las grandes ciudades concentran millones de pedidos al año y las plataformas se han convertido en un canal clave tanto para grandes cadenas como para restaurantes independientes, fondas y cocinas emergentes. Pedir comida desde una app ya no es solo una solución de emergencia: es una opción cotidiana para el hogar, la oficina o las reuniones sociales.

En cuanto a las preferencias de los usuarios, los datos muestran una clara inclinación por los platillos de consumo rápido y comfort food. La pizza encabeza de forma consistente las listas de lo más pedido, seguida por hamburguesas, alitas y pollo frito. La comida mexicana —con tacos, tortas y antojitos— mantiene un lugar protagónico, mientras que opciones internacionales como sushi y comida asiática han ganado terreno, especialmente entre los públicos más jóvenes. Bebidas como el café y algunos postres también registran un crecimiento notable dentro de los pedidos recurrentes.

Este fenómeno no solo ha transformado la forma en que comemos, sino también la manera en que opera la industria restaurantera. Para muchos negocios, las plataformas digitales representan una vitrina indispensable para llegar a nuevos clientes, ampliar su cobertura geográfica y mantenerse competitivos en un mercado cada vez más exigente. Al mismo tiempo, el sector enfrenta retos importantes relacionados con comisiones, condiciones laborales de los repartidores y la sostenibilidad del modelo a largo plazo.

Lo cierto es que el delivery digital ya es parte del paisaje cotidiano. Desde una pizza de viernes por la noche hasta tacos al mediodía o café por la mañana, las apps han redefinido la relación entre los consumidores y la comida. En un entorno urbano cada vez más acelerado, la promesa de rapidez, variedad y conveniencia sigue siendo el principal motor de un negocio que, todo indica, continuará creciendo.

La historia de la Rosca de Reyes: un pan que une tradición, fe y convivencia

La Rosca de Reyes es mucho más que un pan dulce de temporada. Cada año, el 6 de enero, este alimento se convierte en el centro de reuniones familiares y de amigos, cargado de simbolismo, historia y tradición. Su origen se remonta a siglos atrás y ha viajado por distintas culturas hasta convertirse en una de las costumbres más queridas del calendario festivo en México y otros países de habla hispana.

Orígenes europeos: del paganismo a la tradición cristiana

La historia de la Rosca de Reyes comienza en la Europa medieval, aunque sus raíces pueden rastrearse hasta las antiguas fiestas romanas conocidas como las Saturnales. Durante estas celebraciones, que tenían lugar en invierno, se compartían panes redondos con frutas secas y se escondía en ellos un objeto simbólico que representaba la suerte o la prosperidad.

Con la expansión del cristianismo, esta costumbre se adaptó para conmemorar la Epifanía, es decir, la llegada de los Reyes Magos —Melchor, Gaspar y Baltasar— para adorar al niño Jesús. El pan redondo comenzó a simbolizar el amor infinito de Dios, sin principio ni fin, y la celebración se trasladó al 6 de enero.

El significado de sus elementos

Cada parte de la Rosca de Reyes tiene un significado especial. Su forma circular representa la eternidad y la unión; las frutas cristalizadas que la decoran simbolizan las joyas de las coronas de los Reyes Magos; mientras que el sabor dulce recuerda la alegría de la festividad.

El pequeño muñeco escondido dentro de la rosca representa al niño Jesús y hace referencia al momento en que tuvo que ser ocultado para protegerlo del rey Herodes. Encontrarlo no es solo una sorpresa, sino también un compromiso: quien lo descubre tradicionalmente debe ofrecer tamales y atole el 2 de febrero, Día de la Candelaria, reforzando el sentido comunitario de la tradición.

La llegada a México y su adaptación

La Rosca de Reyes llegó a México durante la época colonial, traída por los españoles. Con el tiempo, la tradición se mezcló con ingredientes, sabores y costumbres locales. En México, la rosca suele aromatizarse con azahar, decorarse generosamente con frutas de colores y compartirse en reuniones familiares, escolares y laborales.

Con los años, la rosca ha evolucionado: hoy existen versiones rellenas de nata, chocolate, crema, cajeta o incluso propuestas gourmet y saladas. Sin embargo, el ritual de partirla en compañía sigue siendo el corazón de la celebración.

Más que un pan, un símbolo de convivencia

La Rosca de Reyes no solo marca el cierre del ciclo navideño, también refuerza valores como la convivencia, la generosidad y el compartir. Es un momento para reunirse, reír, crear expectativas y mantener viva una tradición que conecta generaciones.

A través de los siglos, la rosca ha demostrado que la comida también cuenta historias. Cada rebanada guarda siglos de herencia cultural, fe y comunidad, recordándonos que las tradiciones sobreviven cuando se comparten.

Hoy, partir la Rosca de Reyes es mucho más que una costumbre: es un acto que une pasado y presente alrededor de la mesa.

El Misterio de los Romeritos: ¿Por qué los Amamos en Navidad?

La cena de Nochebuena en México está llena de grandes estrellas culinarias: el pavo, el bacalao, y por supuesto, el inigualable romerito. Este platillo, que a muchos les fascina y a otros no tanto, es tan fundamental en la mesa navideña y de Año Nuevo como el árbol y los villancicos. Pero, ¿alguna vez te has preguntado por qué una hierba silvestre y unos tortolitos de camarón terminaron siendo el centro de nuestra celebración más importante?

El Origen Prehispánico (¡y un engaño!)

La historia de los romeritos es más fascinante de lo que parece. La planta que usamos, conocida como Suaeda torreyana o Suaeda nigra, es en realidad un quelite, no la planta de romero aromático que usamos para sazonar carnes o en infusiones. De ahí viene el nombre “romerito”, una confusión botánica que se ha quedado por siglos.

Lo que sí es auténtico es que estos quelites eran un alimento muy valorado desde la época prehispánica. Las civilizaciones de la Cuenca de México, como los mexicas, los consumían frecuentemente y hasta los mezclaban con otros quelites. Cuando los frailes europeos llegaron, encontraron que la planta no solo era nutritiva, sino también abundante y barata. ¡El ingrediente perfecto para una nueva cocina!

De Cuaresma a Banquete Navideño

La verdadera razón de su adopción en las fiestas decembrinas tiene que ver con la religión y la austeridad.

Durante la época virreinal, el romerito se popularizó como un platillo de Cuaresma y Adviento. La Iglesia Católica indicaba periodos de ayuno o abstinencia, lo que significaba evitar la carne roja. El romerito, al combinarse con elementos modestos como el camarón seco, que reemplazaba a la carne y el mole, una salsa que podía prepararse sin manteca se convirtió en la comida ideal de “vigilia.”

Pero si se comía en Adviento el tiempo previo a la Navidad, ¿por qué se sirve justo en Nochebuena? La explicación es doble:

  1. Tradición Regional: En el centro de México, la costumbre de la “vigilia” se mantuvo fuerte, y muchos hogares servían la cena de Nochebuena con platillos sin carne, como el bacalao y, por supuesto, los romeritos.
  2. Costo y Abundancia: Los romeritos crecen de manera silvestre en muchas zonas de México, siendo un ingrediente accesible para todos. Esto permitió que fuera un plato masivo, apto para el banquete de una celebración que buscaba incluir a toda la población.

La Fusión que Nos Conquistó

La preparación actual es el resultado de una deliciosa fusión cultural. El quelite prehispánico se une a la salsa de mole (con ingredientes de origen indígena y español), y los “tortolitos” o tortitas de camarón seco, una técnica que adoptó el gusto por los productos del mar secos y salados.

Así que, la próxima vez que te sirvan un plato de romeritos, recuerda que no solo estás comiendo una deliciosa tradición, sino una cápsula del tiempo. Estás probando la historia de México: desde los quelites de los mexicas hasta las reglas de ayuno virreinales, todo servido en un mole oscuro y aromático. ¡Un verdadero tesoro de la gastronomía mexicana!

El Banquete Mágico de Diciembre: Tradiciones y el Secreto del Recalentado

Diciembre en México huele a pino, a ponche, y, sobre todo, a una deliciosa y abundante cena. La Navidad es una celebración que se vive con todos los sentidos, pero es el paladar el que se lleva la mejor parte. Nuestra gastronomía navideña es una fusión espectacular de tradiciones europeas y sabores prehispánicos que, juntas, crean un menú inolvidable.

Las Estrellas de la Nochebuena

La cena del 24 de diciembre es el evento culinario más esperado del año. Cada familia tiene su toque secreto, pero hay platillos que no pueden faltar, verdaderos pilares de la cocina festiva mexicana:

  • El Pavo o Guajolote: Este es el gran protagonista, adoptado de las tradiciones anglosajonas, pero con un toque muy mexicano. Se rellena y se baña en salsas ricas que varían de lo dulce a lo salado.
  • El Bacalao a la Vizcaína: Un plato de origen español que llegó con el virreinato. El bacalao, cocinado con jitomate, aceitunas, alcaparras y chiles güeros, es el sabor de la herencia europea en la mesa.
  • Los Romeritos en Mole: Esta hierba silvestre o quelite, cocinada en mole con tortitas de camarón seco, es un plato de Cuaresma que se adoptó en Navidad para representar la “vigilia” (comida sin carne) y se ha quedado como un clásico de la Ciudad de México y el centro del país.
  • La Ensalada de Manzana: Un postre refrescante, cremoso y dulce que contrarresta la intensidad de los platos fuertes. Hecha con manzana, nuez, pasas y crema, es un clásico que siempre se come frío.

El Acompañamiento Perfecto

Ninguna cena está completa sin bebidas que calientan el alma y postres que endulzan la vida:

  • Ponche Navideño: La bebida más reconfortante. Preparado con frutas de temporada como la caña de azúcar, la guayaba, la manzana y el tejocote, y sazonado con canela. Es el olor oficial de la Navidad en México.
  • Tamales: Aunque se comen todo el año, en muchas regiones son el acompañamiento perfecto para la cena o para los días siguientes, rellenos de mole, carne o rajas.

El Fenómeno Inexplicable del Recalentado

Llegamos a la mejor parte de la Navidad: el recalentado. ¿Por qué la comida del 25 de diciembre y hasta el 1 de enero sabe misteriosamente mejor que la noche anterior? Este no es un simple mito, ¡hay ciencia y magia detrás!

  • La Química de los Sabores: Cuando los platillos como el bacalao, el mole, o los romeritos se dejan reposar, los ingredientes tienen tiempo de interactuar y liberar sus moléculas aromáticas. Al recalentarse, estas moléculas se intensifican, permitiendo que los sabores se mezclen y profundicen de una manera que es imposible lograr en la cocción inicial.
  • El Factor Mole y Guisado: Los platillos que tienen base de guisado o mole (como los romeritos o el bacalao) son los que más se benefician del reposo. La grasa del guiso ayuda a retener y disolver los compuestos de sabor, que luego se liberan con el calor del recalentado.
  • Comodidad y Convivencia: El recalentado también tiene un componente emocional. El 25 de diciembre ya no hay prisa ni el estrés de la cocina de Nochebuena. Es el momento de relajarse, disfrutar de la familia y comer con calma, lo que hace que la experiencia (y el sabor) sea mucho más placentera.

Así que, mientras la cena de Nochebuena es una muestra de amor y esfuerzo, el recalentado es el regalo de la paciencia, donde los sabores alcanzan su máximo potencial. ¡A disfrutar de este banquete eterno!

El Banquete BEST 2025: Los Nuevos Restaurantes de la CDMX que Debes Conocer

Como cada año, la capital se renueva con propuestas gastronómicas que prometen conquistar hasta al paladar más exigente. La lista BEST 2025 reconoce a las aperturas más destacadas, aquellas que, por su técnica, el origen de sus insumos, el diseño de sus espacios o, simplemente, por su sabor inigualable, han marcado la pauta en la escena culinaria de la Ciudad de México. Si te consideras un foodie o simplemente buscas una experiencia memorable, esta es tu guía definitiva para saber cuándo, cómo y dónde disfrutar de las nuevas joyas gastronómicas.

La Vanguardia en tu Plato

La lista Best 2025, por Time Out México, es un mosaico de conceptos que van de lo sostenible a la fusión atrevida, pero todos comparten una visión de alta calidad y originalidad. Maleza, en la Condesa (Cuernavaca 4), ofrece cocina sostenible e innovadora, utilizando ingredientes orgánicos de pequeños productores mexicanos y técnicas europeas; es ideal para un brunch o una cena. Por otro lado, en el corazón del Centro Histórico, Charco (República de Guatemala 24, cerca del Metro Zócalo) es un roof que propone un “dining fine” de comercio justo con cocina de altura a precio democrático. No te puedes perder sus cebollas tempura.

Para los amantes de la fusión, Alfil (Guanajuato 114, Roma) domina la cocina de autor que combina con maestría la tradición árabe con ingredientes mexicanos de temporada; prueba su jocoque con salsa verde. Si buscas un ambiente más casual y trendy, Another en la Condesa es el sitio: de día es café y de noche, un spot con vinilos, vinos y su deliciosa Another Burger. Por último, si te raye el sabor fronterizo, La 89 (Colima 134, Roma) trae los auténticos sabores de Baja Norte, especializándose en birria y carne asada.

La Ruta para Explorar

La mayoría de estos nuevos éxitos se concentran en las colonias Roma, Condesa y Juárez. Por ejemplo, en la Roma Norte, el distinguido restaurante italiano Café Arixi (Zacatecas 87) abre sus puertas de miércoles a lunes, con horarios amplios para la comida y la cena. Cerca de ahí, en la Cuauhtémoc, Plumbago (Río Nilo 92) ofrece platillos inspirados en la cocina mediterránea de martes a sábado de 9:00 a 22:00, y domingos de 8:00 a 19:00.

Si la zona de Polanco te queda mejor, puedes visitar Mitemaki (Av. Emilio Castelar 44), un moderno bar de Hand Rolls japoneses, que opera de lunes a sábado hasta la medianoche (domingos cierra a las 19:00). En la Condesa, el omakase italo-mexicano Magazzino (Pachuca 51) es una opción innovadora para las noches, abriendo de martes a sábado de 19:00 a 00:00. Para un plan diurno, la heladería y wine bar Club Sorbet (Michoacán 81, Condesa) está abierta toda la semana, de 11:00 a 19:00.

Otros imperdibles son la pizzería Liona (Abraham González 93, Juárez), con su masa madre de 48 horas, disponible de miércoles a domingo en horario de comida y cena. O para coctelería y gastrobar con sazón mexicano, lánzate a Voraz (Aguascalientes 93, Roma), abierto de miércoles a sábado hasta la 1:00 am. En resumen, la CDMX tiene una nueva ola de sabores que te espera con horarios flexibles para que no te pierdas el BEST 2025. ¡Solo tienes que elegir tu próxima parada!

Despierta la Ciudad: Brunch y Estilo en CDMX

El ritual gourmet para iniciar el fin de semana con mimosas y ambiente top.

El concepto de brunch ha evolucionado en la Ciudad de México, dejando de ser un simple desayuno tardío para convertirse en un verdadero ritual social. Es el plan ideal para quienes buscan tranquilidad, buen café, coctelería matutina y, sobre todo, un ambiente relajado y con estilo. Desde terrazas pet-friendly hasta spots con vibras europeas, estos lugares son la mezcla perfecta entre la sofisticación del fine dining y la comodidad de un encuentro entre amigos.

Los Elementos de un Brunch Inolvidable

El éxito de estos espacios radica en ofrecer una experiencia completa. Más allá de los clásicos huevos Benedictinos o chilaquiles, el brunch “cool” en CDMX debe tener: Mimosas ilimitadas (bottomless), música suave (a veces en vivo), platos coloridos y fotogénicos, y un diseño interior que invite a la sobremesa. Además, la tendencia pet-friendly ha crecido, permitiendo que las mascotas se unan al plan de fin de semana en áreas designadas.

Superette: Sabor Francés con Toque Mexicano

Este lugar ha sabido fusionar lo mejor de un bistró francés con el encanto de la cocina de barrio mexicana, creando un ambiente desenfadado y vibrante. Es el sitio perfecto para alargar la mañana con café de especialidad y platillos reconfortantes.

  • El Ambiente: Elegante, pero sin pretensiones. Se siente como una visita a una panadería-bistró europea con la calidez del servicio mexicano.
  • El Plato Estrella: Su panadería es el alma del lugar. Prueba sus croissants o su exquisito pan francés, que compiten con lo mejor de la Roma.
  • El Must: Acompáñalo con una de sus opciones de jugos o un café perfectamente elaborado.
  • Dónde: Ideal para sábados tranquilos. Ubicado en la Colonia Roma.

Becco Café: La Belleza de un Patio Interior

Ubicado dentro del Hotel St. Regis, Becco Café ofrece una experiencia de brunch más sofisticada y con el encanto inigualable de su terraza y patio central. Aquí, el servicio de alta calidad se combina con una cocina italiana moderna, haciendo de tu fin de semana un verdadero escape de lujo discreto.

  • El Ambiente: Sofisticado y luminoso, con el patio interior como protagonista, ideal para disfrutar del sol de la mañana con mucha clase.
  • El Plato Estrella: Sus platillos con influencia italiana, como las pastas frescas, o un plato de huevos con toque gourmet, son el centro de atención.
  • El Must: Sus mimosas o su carta de vinos, perfectos para un inicio de día más indulgente.
  • Dónde: Un plan de domingo por la mañana. Se encuentra en Paseo de la Reforma, dentro del St. Regis.

En definitiva, el brunch es la mejor excusa para reunirse, desconectar y disfrutar de la riqueza gastronómica y el diseño de la capital. Estos espacios demuestran que en la CDMX, el fin de semana no empieza hasta que no hay un buen plato y una copa de burbujas sobre la mesa. No importa si buscas un lugar para la foto perfecta o un rincón acogedor para ir con tu mascota, la ciudad tiene un brunch esperándote.

Restaurantes temáticos: Más aventura que comida

En la vibrante Ciudad de México, la experiencia de comer se ha transformado en un verdadero espectáculo. Lejos de limitarse a una oferta culinaria, los restaurantes temáticos invitan a los comensales a sumergirse en mundos de fantasía, donde la ambientación, las actividades y la creatividad del menú son los verdaderos protagonistas. En esta ocasión, exploramos dos de los espacios más icónicos: Incantatum, que rinde homenaje a la magia de un famoso mundo de hechiceros, y La Extraña Pizza, un rincón de terror y humor para los amantes de lo macabro.

Incantatum: La magia que se come y se bebe

Incantatum es un bar-restaurante temático que te sumerge de lleno en el mundo mágico de Harry Potter. Este lugar está meticulosamente decorado con elementos alusivos a los momentos más icónicos de la saga, como libros de hechizos, varitas mágicas y calderos. Incantatum tiene dos ubicaciones para que elijas la que mejor te quede:

  • Incantatum Restaurante: Avenida Aquiles Serdán 400, Colonia Barrio de Nextengo, Pabellón Azcapotzalco, CDMX.
  • Incantatum Café: Puebla 269, Colonia Roma Norte, CDMX.

El menú de Incantatum es tan singular como su decoración. Aquí, las bebidas y los platillos tienen nombres que te resultarán familiares, como la Cerveza de Mantequilla, la Poción Multijugos, o el Pastel con forma de libro de los monstruos. Los platillos principales son igualmente creativos, como los Dedos de Colagusano, el Pollo con salsa de pócimas, la Mandrágora, el Pescado con escamas de dragón y el Pastel de tres deseos. Es un lugar ideal para vivir una experiencia inolvidable.

La Extraña Pizza: Un festín de horror y humor

Si buscas una experiencia más oscura y excéntrica, La Extraña Pizza es la elección perfecta. Este lugar, ubicado en Calle Jesús María 42, Cuauhtémoc, en el Centro Histórico de la CDMX, es considerado uno de los mejores restaurantes temáticos de la ciudad. Su decoración es un estilo gótico enfocado en la famosa película de terror Beetlejuice de Tim Burton, con luces de neón y adornos alusivos a la película que te harán sentir en una dimensión desconocida.

El menú de La Extraña Pizza refleja a la perfección su temática. La pizza es la estrella del lugar, pero también puedes encontrar snacks, postres, malteadas y bebidas humeantes. Es un espacio donde la creatividad y el arte visual se mezclan con la gastronomía para ofrecer un escape de la realidad en un ambiente de terror y humor.

¿Vale la pena la visita?

La respuesta depende de lo que estés buscando. Si tu objetivo es una experiencia fotogénica, un momento divertido con amigos o una salida especial con los niños donde la decoración es lo más importante, estos restaurantes son una excelente opción. Son perfectos para una tarde de risas y recuerdos visuales.

Sin embargo, si eres un verdadero amante de la comida y valoras el sabor, la técnica y la calidad de los ingredientes por encima de todo, es posible que los restaurantes temáticos te decepcionen. La Ciudad de México ofrece una vasta y rica oferta gastronómica, desde alta cocina hasta la más auténtica comida callejera, donde cada bocado es una aventura por sí misma.

Al final del día, los restaurantes temáticos nos enseñan una lección: no todo lo que brilla es oro, y a veces, detrás de un gran espectáculo, el sabor puede quedarse en la sombra.

Restaurantes “escondidos”: Los tesoros ocultos de la ciudad

En una metrópolis tan grande y bulliciosa como la Ciudad de México, el simple acto de comer puede convertirse en una aventura. Lejos de las avenidas principales y los centros comerciales, existen espacios culinarios que se resisten a ser descubiertos con facilidad. Son los restaurantes “escondidos”, tesoros ocultos que ofrecen una experiencia íntima y exclusiva, donde el viaje para llegar es tan importante como el destino mismo. Estos lugares, a menudo llamados speakeasy, invitan a los comensales a ser parte de un secreto, recompensando la curiosidad con gastronomía de alta calidad y ambientes únicos. A continuación, te mostramos dos de los tesoros mejor guardados de la capital.

Lazy Susan: Una joya asiática sobre un bar

Lazy Susan invierte la fórmula del restaurante escondido. Lo usual es encontrar un bar oculto detrás de un restaurante, pero aquí, un restaurante se esconde sobre un bar. Para llegar a este singular lugar, primero debes entrar

a Le Tachinomi Desu, un conocido bar japonés. A un costado, encontrarás unas escaleras que te llevarán a lo que parece un misterioso portal. Al subir, un dragón chino te dará la bienvenida y, al deslizar una puerta, descubrirás Lazy Susan.

Este concepto único en la ciudad se dedica a la cocina chuka, que es la reinterpretación japonesa de la cocina china. Es un lugar íntimo y lleno de sorpresas, ideal para los amantes de los sabores asiáticos que buscan algo fuera de lo común.

DIRECCIÓN: Río Pánuco 132, Planta Alta, Cuauhtémoc, CDMX.

Tetetlán: Comida y arquitectura sobre piedra volcánica

Si buscas un lugar que combine gastronomía, arte y arquitectura, Tetetlán es el tesoro que estabas esperando. Fundado por el coleccionista César Cervantes, este proyecto está dedicado a rescatar y restaurar el legado arquitectónico de Luis Barragán. El restaurante se encuentra dentro de una librería, lo que de entrada ya lo hace especial.

En el primer piso, encontrarás una librería de consulta. Sin embargo, la verdadera joya está al bajar las escaleras. El restaurante se despliega ante tus ojos con un piso totalmente transparente, que te permite ver el suelo de piedra volcánica con cada paso. El menú destaca por sus productos orgánicos y platillos deliciosos, como el pan dulce, los chilaquiles con salsa tatemada de frijol y habanero, o los huevos revueltos con escamoles. Es el lugar perfecto para disfrutar de un café veracruzano mientras lees un libro, rodeado de un ambiente que celebra el arte y la naturaleza.

DIRECCIÓN: Avenida de las Fuentes 180-B, Jardines del Pedregal, CDMX.

Lazy Susan y Tetetlán son mucho más que simples restaurantes; son experiencias de descubrimiento. Nos recuerdan que, en una ciudad tan dinámica como la Ciudad de México, vale la pena mirar más allá de lo evidente y atreverse a explorar. Estos lugares ofrecen una historia, un ambiente y un concepto únicos, demostrando que los verdaderos tesoros culinarios a menudo se encuentran en los rincones menos esperados. Son una prueba de que la mejor comida puede venir acompañada de la más grande de las sorpresas.

Estos tesoros culinarios son una prueba de que, en la era de las redes sociales y la publicidad digital, el valor de la autenticidad y la calidad sigue siendo fundamental. Son una invitación a reducir la velocidad, a explorar y a dejarse sorprender. La próxima vez que busques una experiencia gastronómica en la Ciudad de México, quizás valga la pena dejar atrás las avenidas principales y aventurarse por las calles secundarias. Puede que encuentres un verdadero tesoro oculto.

Testal: tradición y sabor mexicano en tres puntos de la CDMX

Una propuesta que celebra lo auténtico

Testal nació con la misión de compartir la riqueza de la cocina mexicana tradicional en un ambiente acogedor. Su nombre, inspirado en la masa con la que se hacen las tortillas, refleja el espíritu casero que lo distingue. Desde sus inicios, se ha consolidado como un punto de encuentro familiar donde se honra el sabor de origen con respeto por las raíces culinarias mexicanas.

Las tres sedes y su encanto particular

Centro Histórico

Es la casa matriz, ubicada en una esquina clásica del Centro Histórico. Aquí, los comensales se sumergen en un entorno que evoca tradición, con detalles artesanales y un ambiente cálido. Este sitio es ideal para quienes buscan una experiencia gastronómica que conecte con la memoria y la herencia cultural mexicana.

Roma Norte

Abierta en 2022, esta sucursal ofrece un ambiente más íntimo y bohemio, muy en sintonía con la vibra de la colonia. Aunque conserva los sabores de casa, el espacio es más contemporáneo, ideal para desayunos tranquilos o cenas relajadas.

Polanco

La más reciente de las tres, perfecta para una comida elegante o una reunión especial. Cuenta con terraza, salón y espacios privados, con un diseño moderno que combina perfectamente con el ambiente sofisticado de la zona.

El chile en nogada: un clásico de temporada con toque casero

Durante el mes patrio, Testal presenta una de sus estrellas de temporada: el chile en nogada. Preparado con ingredientes frescos y siguiendo la receta tradicional, este platillo se convierte en el favorito de muchos comensales que buscan autenticidad. Con opciones capeadas o sin capear, su versión destaca por el equilibrio entre el relleno, la nogada y la presentación cuidada.

Testal ha logrado posicionarse como un referente de la cocina mexicana en la Ciudad de México. Con tres ubicaciones que responden a diferentes estilos de vida y un chile en nogada que se ha vuelto tradición cada septiembre, este restaurante ofrece una experiencia que combina sabor, cultura y hospitalidad.

María Soledad Guijosa Vivanco

Nicos: el bastión del chile en nogada en CDMX

Un pedazo de historia y sabor Desde su apertura en 1957, Nicos ha sido sinónimo de cocina mexicana casera, emotiva y fielmente tradicional. Hoy en manos del chef Gerardo Vázquez Lugo, el restaurante continúa una apuesta por la autenticidad y el respeto por el origen de los ingredientes.

El chile en nogada: una joya de temporada Considerado por muchos como el mejor chile en nogada de la Ciudad de México, este platillo se convierte en un ritual patriótico que se celebra cada temporada. Solo delicias como esta justifican el fervor que despiertan los ingredientes cosechados con cuidado en Puebla

Ingredientes y técnica al detalle

· Los chiles son de Calpan, Puebla, seleccionados, asados al carbón y limpiados con cuidado.

· El relleno combina carne de cerdo y res picada a cuchillo (no molida), lo que aporta textura y autenticidad; incluye xoconostle cristalizado de Hidalgo como alternativa al acitrón.

· La nogada es una mezcla suave de nuez de Castilla pelada a mano, queso de cabra y leche; se corona con granada y perejil, y se presenta en platón de talavera.

Tradición, sabor y dedicación Gerardo Vázquez Lugo resume la complejidad de preparar este platillo: “Este platillo tarda un año en cocinarse… hay que cuidar el campo durante un año para evitar plagas, heladas o ceniza volcánica”. Es un símbolo de identidad cultural que trasciende el paladar.

Experiencia en cada bocado

· El restaurante ofrece versiones capeadas y sin capear, adaptándose a gustos conservadores o más tradicionales.

· La calidad es un estándar: se sirven miles de platos por temporada.

· El ambiente es acogedor y sin pretensiones, con un servicio cálido y vajilla de talavera.

· Aunque el precio, alrededor de 650 pesos por chile, puede sorprender, muchos comensales consideran que lo vale por la experiencia y el cuidado que representa.

Recomendación práctica

Dado que la demanda es alta durante la temporada, conviene reservar o llegar temprano, especialmente entre semana. El éxito de esta experiencia culinaria está en saborear algo más que un platillo: es una tradición viva que nos conecta con nuestra historia gastronómica.

En resumen

Nicos ofrece una interpretación exquisita del chile en nogada: a través de la tradición, los ingredientes autóctonos, la técnica artesanal y una experiencia culinaria que celebra la memoria colectiva. No es sólo una comida: es una experiencia de identidad que plasma el orgullo de nuestra cocina mexicana.

María Soledad Guijosa Vivanco