Cuando la voz se vuelve eternidad: el homenaje a Neil Diamond

La vida y carrera de Neil Diamond han estado marcadas por canciones que se convirtieron en himnos universales, pero también por una batalla silenciosa contra el Parkinson, enfermedad que lo obligó a retirarse de los escenarios en 2018. Aun así, su legado sigue brillando con la misma fuerza que su voz, capaz de emocionar a multitudes.

El pasado fin de semana, esa luz se encendió de nuevo en un homenaje inolvidable. En el Caesars Palace de Las Vegas, dos gigantes de la música, Elton John y Celine Dion, unieron su talento y su corazón para rendir tributo a Diamond con una interpretación de “Sweet Caroline”. Desde su silla de ruedas, el cantante observó la escena conmovido, con lágrimas que reflejaban no solo emoción, sino también el cariño inmenso que millones de personas aún sienten por él.

Elton John, al terminar la canción, abrazó a Celine Dion y dedicó unas palabras que arrancaron ovaciones: “Momentos como este nos recuerdan por qué hacemos lo que hacemos: por la música, por las leyendas y por quienes nos inspiraron”. La frase resumió la esencia de la noche: el reconocimiento a un artista cuya obra ha trascendido generaciones y continúa uniendo voces alrededor del mundo.

La emoción se suma a la sorpresa que Diamond regaló en julio de este mismo año, cuando apareció inesperadamente en el musical A Beautiful Noise en Los Ángeles y volvió a entonar su icónica “Sweet Caroline”. Fue un gesto breve pero poderoso, que dejó claro que, aunque las giras ya no formen parte de su vida, su voz y espíritu siguen intactos.

El homenaje en Las Vegas no fue solo un concierto más: fue una celebración de la música como puente entre almas, un recordatorio de que Neil Diamond sigue siendo, pese a las adversidades, una leyenda viva.

Y mientras su canción más célebre vuelve a sonar en miles de rincones del mundo, queda la certeza de que su música no pertenece únicamente al pasado. Cada acorde es un destello de esperanza, cada letra una memoria compartida. Neil Diamond ya no necesita un escenario para brillar, porque su voz se ha convertido en eco eterno en el corazón de quienes alguna vez cantaron con él.

MARIA SOLEDAD GUIJOSA VIVANCO. 

AGOSTO 2025.